Hola a todos,

El comienzo de expedición está siendo más complicado de lo que tenía previsto. El haber salido con casi dos semanas de retraso con respecto a la fecha prevista de inicio, me ha supuesto un gran esfuerzo, teniendo en cuenta que aún hoy, no estoy al 100% , como me gustaría.

Según las imágenes del satélite, desde la salida de Ulaangom, solamente me iba a encontrar con 42 kilómetros de nieve, y el retraso se ha traducido en 215 km.
¿Os imagináis lo que es pedalear con un espesor de nieve de 40 o 50 cm? Requiere un gran esfuerzo ya que, si la nieve está fresca, la bicicleta se hunde y, si por el contrario, esa nieve se convierte en hielo, resbala.

Y cuando la nieve, por fin, desaparecía… se presentaba la arena. Espesa, densa, sin apenas roderas que poder utilizar, ralentizando de nuevo mi camino.
Durante estas etapas de nIeve y arena, ha habido momentos en los que no me ha quedado otra que dejar de pedalear e ir empujando la bicicleta. Pero aun así, estoy muy contento y emocionado con la Expedición. Es un plus de dificultad añadida, que me fortalece y me ayuda a conseguir mi objetivo: llegar a Dalanzadgad.

En estas primeras etapas, como he ido contando en redes, he pasado por las aldeas de Naranbulag y Zavkhan, bordeando el Lago Hyargas. Y sigo maravillado con los contrastes que me ofrece este país.

Como siempre, gracias, GRACIAS de corazón a todos los que me seguís y “pedaleáis” conmigo. Vosotros sois los que desterráis la palabra soledad de mi cabeza. ¡¡GRACIAS!!