… y lo prometido es deuda!! Aquí está mi post sobre el entrenamiento.

Como ya sabéis, esta profesión no sólo se alimenta de sueños, ganas y mentalidad clara y positiva, también requiere de una férrea disciplina de preparación física y mental.

Para que os hagáis una idea, semanalmente dedico a entrenar entre dieciocho y veinte horas.
Todo entrenamiento requiere de una sesión previa y posterior de estiramientos para evitar calambres y molestias y ganar flexibilidad. Una vez que mi cuerpo está a punto, y como no puede ser de otra manera, salgo a rodar con la bicicleta por carretera y mínimo un día a la semana, pedaleo por el monte para trabajar bien la técnica.

En la actualidad, con mi próxima expedición a la vuelta de la esquina, estoy concentrado en fortalecer músculos y aumentar el volumen haciendo el máximo de kilómetros posibles y realizando entrenamientos de intervalos.

Pero como seguro que os ha pasado a muchos de vosotros, y a pesar de los estiramientos, al empezar a principios de año a entrenar fuerte, se me ha resentido el tendón de Aquiles, y aún hoy, sigo poniéndome en manos de mi fisioterapeuta.

Queda menos de un mes para Mongolia 2017, por lo que ya estoy realizando sesiones simulando las condiciones con las que me voy a encontrar, sobre todo desniveles, y a poner peso en la bici para ir aclimatándome. Acabo de volver de Alicante, donde he realizado diversas rutas y no pude resistirme a subir el Puig Campana: ¡¡¡qué vistas tan maravillosas!!!

Chicos, ya sabéis, estirar bien antes y después de vuestras sesiones de entrenamiento y no dejéis que nadie os diga que es imposible si de verdad creéis en ello.